Cuando observamos a un bebé jugar, muchas veces descubrimos algo curioso: los objetos más sencillos suelen ser los que más llaman su atención.
A menudo buscamos juguetes que estimulen o entretengan… pero los bebés suelen sentirse atraídos por las cosas más simples y reales.
En el mercado existen muchísimos juguetes pensados para estimular: con luces, sonidos, botones o movimientos. Y aunque algunos pueden resultar interesantes, muchas veces observamos que los bebés parecen disfrutar de algo más sencillo y tranquilo para explorar a su ritmo.
También es habitual ofrecer un juguete y descubrir que el bebé prefiere explorar la caja, una cuchara de madera o algún objeto cotidiano de casa.
¿Por qué ocurre esto?
Porque los materiales abiertos no tienen una única forma de jugarse. Permiten descubrir, probar, repetir y crear libremente.
No dirigen el juego.No marcan un único objetivo.Y precisamente ahí aparece gran parte de su riqueza.
El bebé deja de ser un simple espectador y se convierte en protagonista de su propia exploración.

Este tipo de materiales invita a experimentar desde la curiosidad natural de la infancia: apilar, introducir, esconder, golpear suavemente, girar, transportar o simplemente observar.
Muchas veces, los materiales más sencillos son también los que ofrecen más posibilidades.
Algunos ejemplos de materiales abiertos pueden ser:
- anillas y piezas de madera
- telas y cintas
- cuencos metálicos
- elementos naturales
- piezas inspiradas en pedagogías activas

Lo importante no es tanto el material en sí, sino la posibilidad de explorar sin instrucciones cerradas.
Y quizá ahí, en esa sencillez, aparecen las experiencias más ricas.
Si os inspira este tipo de juego, puedes descubrir algunos materiales abiertos y naturales en la colección de Begi Bizi.
¿Qué objetos sencillos son los que más llaman la atención de vuestros peques en casa? 🫒
